Abejas y flores

Las abejas

Las abejas están pasando un mal momento. Se mueren. Lo sabe todo el mundo. ¡Por fin ha trascendido!

¿Las causas? Muchas; entre otras el cambio climático de origen humano y los plagicidas agrícolas que nos rodean por doquier.

¡Con este panorama solo les falta a las pobres abejas que las terminemos de rematar echando medicamentos dentro de la colmena!

Llevamos muchos años siendo pequeños apicultores y nuestro enfoque era “¿quĂ© podemos obtener de las abejas?”, respetándolas ¡cĂłmo no!, aplicando las tĂ©cnicas de la apicultura ecolĂłgica… Pero en el fondo era el mismo enfoque que el de un apicultor convencional.

Siguen apareciendo problemas nuevos que exigen nuevos enfoques. AsĂ­ que buscamos tĂ©cnicas y fĂłrmulas para hacer una apicultura más respetuosa con las abejas, una apicultura apicĂ©ntrica. Estamos probando otros tipos de colmenas (warrĂ©, kenianas…), tratamos de minimizar el manejo y de crear las condiciones para que las abejas se defiendan solas…

Todo el mundo reconoce su importancia para la agricultura, pero qué poco hacen por ellas los agricultores. En medio de las explotaciones químicas convencionales que nos rodean, estamos convirtiendo La Finca en un refugio para las abejas y otros polinizadores silvestres:

No utilizamos ningĂşn tipo de veneno agrĂ­cola.

Sembramos flores para su alimentaciĂłn, proteger y mejorar el suelo, y crear belleza.

Las flores

Durante años tuvimos un huerto ecológico, con verduras para la venta. Pronto empezamos a compaginarlo con el cultivo de flores.

Poco a poco hemos ido reduciendo el cultivo de hortalizas, hasta limitarlo al autoconsumo y hemos ido aumentando el cultivo de flores, que además de aportar belleza son fuente de néctar y polen para las abejas y otros polinizadores silvestres.