Siempre puedes consultar los frutos disponibles en cada momento. Estas son las últimas novedades:
Ya están brotando los semilleros de los cultivos de verano (tomates, pimientos, calabacines...). Aún disfrutaremos varias semanas de los productos de la huerta de invierno (a pesar de los voraces pajaritos que nos han dejado sin acelgas).
Hoy reiniciamos la distribución de las cajas de hortalizas de temporada. Gracias a todos por haber esperado con paciencia el crecimiento de las plantitas. ¡Buen provecho!
Ya están todos los plantones en el terreno y las acelgas han sido las primeras en crecer. Hasta que no tengamos al menos otra verdura no reiniciaremos el reparto de las cajas, pero si queréis ir haciendo boca con las acelgas no tenéis más que decírnoslo.
La tierra sedienta desde hace muchos meses agradece estas lluvias que nos anuncian el final del verano. Ahora, en plena sazón, puede acoger la siembra de los forrajes y abonos verdes; y en breve la plantación de los nuevos cultivos.
Ya han brotado casi todas las plantitas de los semilleros, que pasarán a la huerta de otoño-invierno: col, coliflor, brécol, remolacha, lechuga... Pero antes tiene que llover ¡a cántaros!
Hasta nuevo aviso interrumpimos la venta de verdura, tanto en la propia finca como a través de las cajas semanales.
¿Aún no habéis consultado nuestro calendario de 2008? En él encontraréis las fechas de las actividades que ya hemos programado para este año.
Hemos recibido en los últimos meses varios ofrecimientos de posibles voluntarios para trabajar en la finca. Para dar una primera información a las personas interesadas hemos escrito una página con las condiciones para el voluntariado.
Por fin nuestros productos de artesanía tienen un hueco entre las coles y los rabanitos. De momento inauguramos la pequeña lista con el jabón casero de tocador que hemos elaborado. También está la bolsa de yute que ya ofrecimos el pasado verano en el mercadillo, y los bonitos agarradores de cocina que algunos ya conocéis.
El próximo domingo, día seis de abril, ven a nuestra fiesta de la primavera, sin latas ni envases de usar y tirar. Y no olvides traer tu servilleta de tela. A las 10:00 para los que quieran una visita guiada a la finca. A las 11:00 comenzaremos a recoger espárragos y nos los comeremos en revuelto para el almuerzo (cocinado en nuestra cocina solar y con huevos de nuestras gallinas). Pan de horno de leña, olivas, limonada... completarán el almuerzo de esta mañanita de campo.
En los días de preludio de la primavera han nacido todos los chotos. Las mamás (Pepa, Luna, Estrella, Facunda y Melinda) están radiantes y repletas de leche.

Participar en la primera Feria de la Cereza en La Salzadella ha sido para nosotros un verdadero disfrute y un privilegio.
Que gente del propio pueblo, acompañada por su alcalde, haya sido capaz de poner en marcha una feria como esta parece increíble en estos tiempos de subcontratas y de ferias de «todo a cien». Desde la idea inicial hasta el más pequeño detalle en el montaje ha sido obra de un equipo de personas que, por encima de todo, destilaban cariño por su pueblo y por la gente que allí estuvimos.
El marco elegido, la hermosa plaza de México y alrededores, aportó gran belleza a una feria llena de contenido y de autenticidad. Juegos tradicionales, oficios artesanos, expresiones artísticas, dulces... todo arropando a la gran reina de la feria: la cereza.
Gracias de corazón a Abelardo y al entrañable equipo que nos invitó a participar en un evento tan especial. Gracias a los que os pasasteis a saludarnos y al simpático pregonero que nos anunciaba las actuaciones. Y los que no pudisteis ir no os perdáis la próxima. ¡Hasta el año que viene!
La última cabritilla nacida en la finca se llama Amapola; y cuando crezca será una buena cabra lechera como su mamá.
Han nacido también los primeros pollitos incubados por las gallinas «flor de almendro».
Gracias a Fernando y a Miet, los dos voluntarios que han pasado parte del verano ayudándonos en las tareas de la finca. Además de su trabajo nos han dejado su amistad. Sabemos que se han llevado a casa, además de las agujetas, un puñado de buenos recuerdos y algunos conocimientos que ojalá les sean útiles en futuras experiencias. ¡Hasta siempre, amigos!
Sin latas, ni envases de un solo uso, ni vajilla de plástico, ni envoltorios de usar y tirar... Así será como cada año la fiesta de la finca Sant Miquel. Recuerda traer tu servilleta de tela y nada más (no traigas comida ni bebida). Ven con ropa y calzado cómodos, y algo de abrigo para la noche.
Si te quedas a dormir trae un saco y una linterna. Ah, y si quieres participar en nuestra «tradicional» rifa de productos de la finca echa un euro al bolsillo.
Por favor, confirma tu asistencia con una llamada o un mensaje a nuestro teléfono: 676 042 618.
Sábado 27 de septiembre 4 de octubre:
Domingo 28 de septiembre 5 de octubre:
¿Habéis visto que nuestras páginas se han teñido todas de verde? Pero de vez en cuando parecen descoloridas. Y al rato se descolocan como si hubieran recibido una coz de nuestro burro Pedro. Y si esperáis un poquito más puede que sean de otro color o tengan otra forma...

Todo esto no es porque estemos jugando sino porque nos mudamos... Tras casi dos años usando CMS Made Simple hemos cambiado a BoltWire, un gestor de contenidos mucho más adecuado para nosotros, más configurable y fácil de usar.
A pesar de las precauciones tomadas para hacer la adaptación de los contenidos y el traslado de la forma más transparente posible, estas cosas de la informática son tan imprevisibles como la lluvia o como el humor de Pedro. Tened paciencia, aún faltan cosas por ajustar y tornillos por apretar, pero pronto estará todo funcionando mejor que nunca.
Algunos nos habéis llamado porque vuestros mensajes de correo rebotaban. El motivo es que no sólo hemos cambiado el gestor de contenidos sino de empresa de alojamiento para las páginas. Por ello durante un par de días algunos mensajes rebotaron y otros puede que se perdieran... Parece que ya está solucionado.
Con tanta «mudanza» y tantos preparativos técnicos no hemos podido publicar novedades en las últimas semanas, salvo actualizar los precios de las hortalizas. Así, se nos han acumulado en el baúl varios textos y fotos que por fin podremos compartir con vosotros en unos días.

Hasta ahora no habíamos podido contaros cómo fue el último Manos al barro en septiembre. Al final pasamos un par de fines de semana muy divertidos. Transformamos el curso en un taller de libre creación, donde especialmente los más pequeños disfrutaron amasando y dando forma a hombrecillos, dinosaurios, montañas y volcanes.
Un septiembre más, y ya van cuatro, comenzamos el año agrícola celebrando en familia la fiesta de la finca. Conscientes del pequeño trastorno del aplazamiento nos alegró mucho que vinierais, los amigos de siempre y los que os acercasteis por primera vez.

Pequeños corrillos espontáneos donde charlar a gusto, dejaban escapar, entre el valenciano y el castellano, sugerentes palabras en esperanto, alemán, inglés australiano y el más puro británico. Gente de aquí y de allá, de paso y locales, en animadas conversaciones aderezadas con la guitarra del tío Juan (¡qué sería de nuestra fiesta sin la guitarra del tío Juan!). Los niños también formaron su corrillo de juegos, carreras y gritos. Risas en la rifa, repartiendo flores, huevos, algún tomate, unas cuantas calabazas... Lástima que las nubes en el cielo no nos dejaron ver las estrellas, a ver si el año que viene tenemos más suerte. En las mesas, para compartir, los alimentos de la finca, los de la cosecha veraniega junto con las primicias del otoño, que marcan el comienzo de una nueva temporada para los campesinos.
Y tras las despedidas una sensación de agradable cansancio, de haber estado a gusto. Como siempre en nuestras fiestas, todos acabamos contentos pero nadie con resaca, ni la finca con residuos.
Os esperamos, especialmente a los que no pudisteis venir, en la próxima fiesta de Sant Miquel.

Los días alrededor de la fiesta de todos los santos sale cada mañana directamente del suelo un buen número de florecillas de color lila. Son las rosas del azafrán, que nos regalan su perfume, su belleza y, cómo no, su más preciado tesoro: esas hebras insustituibles en la cocina mediterránea. Las «cebollitas», los bulbos del azafrán, vinieron a la finca desde tierras manchegas (regalo de nuestra amiga Dioni) donde desgraciadamente el cultivo se está perdiendo. La plantita parece dormida, alguna ni tan siquiera ha sacado hojas, cuando de repente es todo el campo una explosión de color y de aroma. Bien temprano hay que recoger las flores para que el sol no las mustie y ya en casa «mondarlas», es decir, separar las hebras que forman la parte superior del pistilo y ponerlas a secar sobre una fuente de calor, para conservarlas así hasta el momento de usarlas en, por ejemplo, una rica paella.

Os mostramos dos fotos de nuestra pequeña cosecha.
Querida Magalí, campesina y amiga, ¡nos has dejado huérfanos tan pronto...!
Desde que viniste a visitarnos junto con Sandra, nuestra querida amiga común, has sido la que mejor ha comprendido nuestra vida en la finca; sin necesidad de explicaciones, observando con amor cada detalle y devolviéndonos en el espejo de tu vida y de vuestro proyecto una imagen mejorada de lo que somos.
Aún estamos muy lejos de conseguir ese ideal que añoramos y que tú personificabas con tanta coherencia: el de la simplicidad radical y el decrecimiento feliz. No hay mejor opción, tal vez sea la única, de vivir plenamente la vida sin dañar más a este planeta pisoteado. Ha sido tan pequeña tu huella -la ecológica- como grande ha sido la huella que has dejado en nuestras vidas, en las de los que vivimos en la Finca Sant Miquel y en la de tantos y tantos amigos que han tenido la suerte de conocerte.

¿Cómo puedes, Magalí, haber creado una red de relaciones tan rica y extensa, viviendo por coherencia sin teléfono, usando el coche cuanto menos mejor, saliendo de tu huerto sólo para lo imprescindible?
¿Qué fuerza magnéticamente amorosa emanaba de tu interior para atraer hacia tu compañía, en un goteo permanente, visitas a cualquier hora? Tu sonrisa siempre presente, la infusión siempre a punto, tu capacidad de escucha, hacían que el tiempo a tu lado recuperara su verdadera esencia de eternidad.
Estoy de paso, todos estamos aquí de paso
, decías, y no te referías sólo a
la finca que pasito a pasito has ido llenando de vida. Las familias que
comían de tu huerto, a quienes preparabas esas cajitas que siempre soñaste
hacer, podrán seguir comiendo ecológico, pero jamás comerán unas hortalizas
impregnadas de tanto amor.
Lloramos tu muerte, pero no lloramos por ti. Tenemos la fe, la confianza, de tu feliz tránsito hacia una plenitud luminosa. Lloramos egoístamente por nosotros, por nuestra orfandad, porque ahora caminaremos solos mirando al cielo de vez en cuando, eso sí, para que aquella estrella que brilla un poco más nos recuerde que fuiste y serás para nosotros, querida amiga, la estrella guía en nuestro caminar.
[...] Voy haciendo mi camino, probando de vivir con respeto a los demás y al planeta y aún me queda mucho por hacer... A mí me gusta mucho la idea que todos somos una parte del todo y que cada uno de nuestros actos tiene una incidencia sobre los demás... Así ahora para mí es la manera más coherente de vivir, cultivando mi alimentación y la de algunas familias, ser autosuficiente en energía, construir con barro y tierra, ayudar a los demás y intercambiar, ser feliz con el canto de un pájaro o el verde de un árbol, no tener mucho para apreciar más la vida... Pero para mi generación pienso que es la única vía de futuro... Volver a la tierra viviendo en comunidad, cultivando su huerta, construyendo su casa y haciendo intercambio local... Cambiar las cosas desde la base, la manera de vivir, de moverse, de relacionarse, usando las tecnologías del ahora para hacer crecer de manera positiva los seres humanos y al planeta y no al revés para provocar guerras y hacer dinero...
Vivir de manera simple para que simplemente cada uno pueda vivir... Gandhi. Y contaminar el menos posible el entorno que nos alberga y nos da vida... Pienso siempre a la canción de Maxime Leforestier...
C'est une maison bleue
Adossée à la colline
On y vient à pied, on ne frappe pas
Ceux qui vivent là, ont jeté la clé
On se retrouve ensemble
Après des années de route
Et l'on vient s'asseoir autour du repas
Tout le monde est là, à cinq heures du soir
[...]
(Correo electrónico de Magalí Delavelle a una amiga el 2 de abril de 2008. Magalí murió el pasado 23 de noviembre.)
Traducción del fragmento de la canción San Francisco, de Maxime Le Forestier, por Juanfe:
Es una casa azul
Adosada a la colina
A ella se llega a pie y no se llama a la puerta
Los que la habitan han tirado la llave
Nos encontramos juntos
Después de años de viaje
Y uno se sienta alrededor de una comida
Todos se encuentran allí a las cinco de la tarde
El pasado día trece de diciembre tuvimos la gran suerte de conocer en persona a Pierre Rabhi, cuya trayectoria y obra ya conocíamos y admirábamos. Este campesino y filósofo de la tierra es uno de los activistas ecológicos más reconocidos en todo el mundo por su integridad y su clarividencia.
El encuentro tuvo lugar en la alquería de Vicent Martí, en Alboraia, dentro de la II Jornada de reflexión sobre agricultura ecológica y consumo responsable.

Lo sorprendente de su mensaje no es tanto lo que dice (seguramente hemos oído lo mismo de distintas voces) sino el modo de transmitirlo, desde la experiencia de muchos años trabajando la tierra, como opción y alternativa a un trabajo y a una vida deshumanizadora en una gran ciudad.
Ante la clásica pregunta de quién dará de comer a un mundo de 9.000 millones de personas, Pierre Rabhi lo tiene claro:
La agroecología es mucho más apta para alimentar al género humano constituido por poblaciones pobres, que una agricultura basada en el el petróleo [como el modelo de agricultura industrial actual], ya que se necesitan alrededor de tres toneladas de petróleo para fabricar una tonelada de abono y, como el abono está indexado al dólar, ningún campesino puede acceder a estos bienes, a estos insumos tan costosos
.
Pierre Rabhi ha sido capaz de
poseer la seguridad esencial que consiste en producir uno mismo sus propios alimentos y los de su familia
.
Hombre que habla sólo de lo que ha vivido y experimentado, parte del planteamiento
profundo de que permanecer cerca de la tierra es permanecer cerca de nosotros mismos; pero no sólo nos habla de la tierra, de nuestra relación con ella,
de la seguridad alimentaria, sino que su reflexión abarca todo lo que abarca el ser humano, ya que todo está íntimamente relacionado.
Que el hombre moderno no se dé cuenta de cómo el sistema que dirige sus vidas
(y que tanta insatisfacción le produce) no responde a sus necesidades esenciales
se debe a que el hombre moderno está preparado, desde su infancia y su etapa escolar, para integrar la ideología del beneficio. La escolarización,
en lugar de formar seres completos en todas sus vertientes crea, más bien,
soldados de la economía. Los medios de los que dispone un ser que es educado
de esa forma en la posesión, la competitividad y el antagonismo, le sirven para
imponerse o someter sólo al dinero; en consecuencia, existe una neurosis colectiva que no puede concebir la vida más que basándola en la insaciabilidad y en el "siempre más" indefinido. No nos queda más que deplorar esta situación que causa tanto sufrimiento.
Es urgente volver a dar al dinero su auténtica función: La de atender y regular las necesidades entre los seres humanos, y no la de dominar su destino
.
Para conocer algo más sobre Pierre Rabhi os recomendamos una entrevista y, de todos sus libros, el único hasta el momento traducido al castellano:
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Fecha de creación: 2008-10-18; fecha de la última actualización: 2010-01-02.
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