La familia creció

2011Abril15

Chata y Rusco

El 31 de marzo nació Rusco, el hijo de Chata. Ella solita, casi a punto de amanecer, entre rebuznos de esfuerzo (que apenas escuchamos entre sueños) y con todo su instinto maternal a flor de piel, dio a luz a un precioso burrito, «pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera que se diría todo de algodón...». Al levantarnos vimos a Chata algo más delgada y con cuatro patitas caminando junto a las suyas; ella, cansada y sudorosa; él, aún mojado y probando a dar sus primeros pasos... Mamaba a cada rato, como sigue haciendo hoy, dos semanas después; ¡así se ha hecho de grande y fuerte! Ahora explora los alrededores de su madre, que sigue siendo su centro y refugio; pero cada vez se aleja más de ella, dando carreras y trotando de una manera tan graciosa que el que lo ve no puede no enamorarse de él. Rusco es la estrella de esta primavera; es tan sociable, confía tanto en las personas (su madre le ha transmitido esa confianza) que se deja acariciar sin temor e incluso acude curioso cuando le llamamos, buscando los mimos que tanto le gustan.


Esta página procura respetar las normas de accesibilidad y por ello se lee mucho mejor con cualquier navegador.

Fecha de creación: 2011.04.15. Fecha de la última actualización: 2012-01-17

(cc) 2003-2012 Finca Sant Miquel. Algunos derechos reservados bajo licencia de Creative Commons.