Un septiembre más, y ya van cuatro, comenzamos el año agrícola celebrando en familia la fiesta de la finca. Conscientes del pequeño trastorno del aplazamiento nos alegró mucho que vinierais, los amigos de siempre y los que os acercasteis por primera vez.
Pequeños corrillos espontáneos donde charlar a gusto, dejaban escapar, entre el valenciano y el castellano, sugerentes palabras en esperanto, alemán, inglés australiano y el más puro británico. Gente de aquí y de allá, de paso y locales, en animadas conversaciones aderezadas con la guitarra del tío Juan (¡qué sería de nuestra fiesta sin la guitarra del tío Juan!). Los niños también formaron su corrillo de juegos, carreras y gritos. Risas en la rifa, repartiendo flores, huevos, algún tomate, unas cuantas calabazas... Lástima que las nubes en el cielo no nos dejaron ver las estrellas, a ver si el año que viene tenemos más suerte. En las mesas, para compartir, los alimentos de la finca, los de la cosecha veraniega junto con las primicias del otoño, que marcan el comienzo de una nueva temporada para los campesinos.
Y tras las despedidas una sensación de agradable cansancio, de haber estado a gusto. Como siempre en nuestras fiestas, todos acabamos contentos pero nadie con resaca, ni la finca con residuos.
Os esperamos, especialmente a los que no pudisteis venir, en la próxima fiesta de Sant Miquel.
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Fecha de creación: 2008-11-25. Fecha de la última actualización: 2011-10-12
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