Ya está el horno de leña terminado y, por supuesto, ya lo hemos encendido varias veces; prácticamente cada domingo. Para quienes no hayáis visto ninguno, os lo describiré: el espacio interior, donde se enciende el fuego y después se hornea el alimento, es una semiesfera hecha con ladrillo refractario. Exteriormente, sin embargo, la construcción se asemeja a una pequeña caseta con su tejadillo a dos aguas incluido. El espacio entre la semiesfera y las paredes de la caseta y toda la base están rellenos con piedras y arena, de manera que se retenga el calor. De esta forma, incluso tres días después de encender el horno aún queda calor suficiente para templar la comida.
Hay que levantarse temprano y encender el fuego dentro: aliagas, pino, almendro... la leña del lugar. La puerta del horno ha de estar abierta hasta que deje de salir humo. Entonces dentro sólo queda brasa y las paredes están de color blanquecino por el calor. Es ahora cuando se puede hornear, con la puerta bien cerrada, después de barrer a un lado las brasas y las cenizas con una escobilla de romero que deja un aroma delicioso.
No tenemos termómetro, así que nos guiamos a ojo... Según va perdiendo temperatura pueden cocinarse distintos alimentos: arroz, pan, pollo, pizza... Dos o tres días después aún hacemos yogur.
Cuando tengamos afinada la receta del pan os la contaremos; por ahora estamos probando distintas mezclas de harinas y distintas levaduras. Es muy gratificante comprobar cómo la masa está literalmente viva: crece, crece...; y después del horneado queda un pan lleno de sabores.
Animaos en casa a hacer pan, con cualquier horno se puede. Cada paso, desde el amasado hasta la fracción de la hogaza en la mesa, está lleno de sentido; un sentido que va mucho más allá del ahorro económico o de la autosuficiencia. El pan es algo más que un alimento; tiene mucho que ver con nuestras raíces, con nuestra cultura y con nuestra espiritualidad.
La placentera sensación de pringarse las manos con las masa que luego saciará nuestro apetito no se puede describir; todos deberíamos poder disfrutarla alguna vez.
Mónica Cruz
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Fecha de creación: 2004. Fecha de la última actualización: 2011-10-12
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