Nuestra huerta

Siempre puedes consultar los frutos disponibles en cada momento. Estas son las últimas novedades:

17 de julio:

No vendemos en la finca

Por ahora no venderemos verdura en la finca, como el año pasado. Ya notamos los efectos de un verano muy seco y caluroso y reservamos la cosecha para las cajas. Si más adelante tuviéramos producto suficiente para vender en finca lo anunciaremos aquí.

7 de junio:

Verdura de nuevo

Empezamos de nuevo el reparto, con las primeras lechugas y calabacines. Gracias por vuestra paciencia (acorde con los ritmos naturales de nuestro huerto).

13 de mayo:

¡Menuda granizada!

Ayer las lechugas que iban en las próximas cajas quedaron como coladores, y el resto de cultivos plantados hace dos meses, machacados y sin hojas. Esperamos poder recuperar algunas plantas, pero los frutos se retrasarán...

31 de marzo:

Queda poco

Queda poco en la huerta. Casi todos los cultivos de invierno han dejado el terreno libre para los de verano, que ya hemos plantado.

27 de febrero:

Los nuevos semilleros

Ya están brotando los semilleros de los cultivos de verano (tomates, pimientos, calabacines...). Aún disfrutaremos varias semanas de los productos de la huerta de invierno (a pesar de los voraces pajaritos que nos han dejado sin acelgas).

24 de noviembre de 2009:

Servimos las cajas

Hoy reiniciamos la distribución de las cajas de hortalizas de temporada. Gracias a todos por haber esperado con paciencia el crecimiento de las plantitas. ¡Buen provecho!

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Nuestra dirección de correo electrónico

En esta página encontrarás nuesta dirección de correo electrónico actual. Sólo te pedimos que antes leas unas normas de buen uso propias de este medio de comunicación y que las respetes cuando nos escribas. Lo cierto es que si las respetas en tu comunicación habitual estarás contribuyendo a un uso más racional, respetuoso y ecológico del correo electrónico.

Ten en cuenta que los mensajes que recibamos y que no cumplan ciertas normas pueden ser eliminados de forma automática por nuestros filtros de correo.

Algunas normas de cortesía y buen uso del correo electrónico

1. No divulgues de forma indiscriminada las direcciones de correo electrónico

La dirección de correo-e pertenece a su propietario igual que la dirección del domicilio o el número de teléfono. Por favor no incluyas sin nuestro consentimiento previo y expreso nuestra dirección de correo-e en grupos de noticias, circulares, listas de distribución, mensajes en cadena ni páginas de la red. Hacer eso no sólo es descortés, sino que es la mejor manera de que la dirección empiece a recibir correo basura.

Algo muy diferente y correcto es proporcionar nuestra dirección a alguien concreto que tenga interés en ponerse en contacto con nosotros, igual que se hace con los números de teléfono, por ejemplo.

2. Usa texto simple para escribir tu mensaje

Mucha gente no sabe que hay dos maneras de escribir el texto de un mensaje:

Texto simple (también llamado «sencillo», «sin formato» o, mal traducido del inglés, «plano»)
Es el sistema tradicional y que todos los programas de correo pueden entender. No permite cambiar el aspecto del texto ni insertar imágenes en el mismo.
Texto enriquecido (también llamado «con formato» o HTML)
El texto del mensaje se codifica internamente como una página de Internet, lo que permite cambiar el aspecto de las letras, insertar imágenes y hacer otro tipo de efectos.

Aunque puedas tener la impresión contraria, no todos los programas de correo-e permiten visualizar cómodamente los mensajes de texto enriquecido. En ciertos casos el receptor verá tu mensaje como un archivo adjunto que deberá abrir con un navegador para poder leerlo. Esto además dificultará responder a tu mensaje.

El texto enriquecido no sólo ocupa más que su equivalente simple, sino que casi siempre junto con él se envía de forma automática también la versión en texto simple (precisamente en previsión de que el receptor no pueda leer el texto enriquecido fácilmente). Resultado: tu mensaje ocupará más del doble y posiblemente dificultarás su lectura a algunas personas, sin ninguna necesidad.

Para que te hagas una idea, es como si para escribir y enviar una carta en vez de usar un lápiz, un papel y un sobre usáramos pinceles, pinturas al óleo, un lienzo con su marco de madera y una caja de cartón para empaquetarlo todo...

Por favor procura usar texto simple cuando nos escribas. Haz una de estas dos cosas:

  • Si decides escribir habitualmente en texto simple: Cambia, en las preferencias de tu programa o sistema de correo-e, el formato predeterminado para escribir los mensajes; elige texto simple.
  • Si prefieres seguir escribiendo habitualmente en texto enriquecido: Algunos programas o gestores de correo-e permiten hacer la elección entre ambos formatos para cada ficha de la agenda de direcciones. Si es así en tu caso, marca por favor nuestra dirección para que siempre que nos escribas uses texto simple. Suele haber otra opción llamada «responder a los mensajes en el formato en que fueron escritos» que por cortesía debería estar activada.

3. Usa los campos de dirección adecuados

Hay tres campos donde escribir las direcciones de los destinatarios de un mensaje: el campo «Para», el campo «CC» («con copia») y el campo «CCO» («con copia oculta»). Sus nombres originales en inglés son, respectivamente: «To», «CC» («carbon copy») y «BCC» («blind carbon copy». Cada uno de estos campos tiene una finalidad concreta que debe ser respetada:

Para
Se usa para escribir las direcciones de los destinatarios del mensaje, aquellos a quienes éste les concierne directamente y de quienes, si procede, esperamos respuesta.
CC
Se usa para las direcciones de aquellos a quienes enviamos una copia del mensaje para su información pero de quienes no esperamos respuesta, pues el contenido no les concierne directamente.
CCO
Tiene igual finalidad que CC. La diferencia es que sus direcciones estarán ocultas para todos los destinatarios. Algunos programas de correo no muestran este campo a menos que se lo indiques en las preferencias. Este es el campo que debe usarse para enviar circulares, especialmente si los destinatarios no se conocen entre sí. Enviar una circular por correo-e y no ocultar las direcciones (sino escribirlas en el campo «Para» o «CC») es como enviar una circular tradicional por correo postal y meter en cada sobre una lista con todas las direcciones a las que la enviamos... Aparte del atentado que supone contra la privacidad, las direcciones enviadas de esa forma tienen muchas probabilidades de acabar en listas de envío de publicidad basura.

4. Escribe un asunto descriptivo para tu mensaje

El campo «asunto» tiene una finalidad muy importante: indicar al receptor de qué trata el mensaje antes de que lo abra y lo lea. Para facilitar el tratamiento de los mensajes es importante escribir un asunto descriptivo pero breve. Por ejemplo: Si nos escribes solicitando apuntarte en una de nuestras actividades pero en el asunto escribes simplemente hola en lugar de Inscripción al taller del día 10 probablemente tu mensaje se quede en espera, pues lógicamente atenderemos primero aquellos que indiquen correctamente su contenido.

5. Dedica cada mensaje a un solo asunto concreto

Si es un mensaje tratas más de un asunto que precise respuesta, dificultarás al receptor clasificar el mensaje y responderte.

6. No incluyas en tu respuesta el mensaje al que respondes

Los programas de correo-e permiten, a la hora de responder a un mensaje, elegir si queremos conservar o no, dentro de nuestra respuesta, el mensaje al que respondemos. La finalidad de conservarlo es mantener (con un símbolo a la izquierda, generalmente «>») aquellas líneas a las que queramos referirnos en nuestra repuesta.

Por ejemplo, si te llega este mensaje:

Hola, Res:

como te dije por teléfono, el lunes día 20 estaré por allí cerca y pensaba pasarme a veros, ¿Os viene bien?

Saludos,

Yoel Querremito

puedes responder como si se tratara de una carta clásica:

Estimado amigo Yoel:

Respondo a tu mensaje de hace unos días en que nos informas de tu próxima venida. La fecha que propones, el día lunes 20, nos viene muy bien.

Te esperamos.

Un abrazo,

Res Ponderora

Pero el correo-e es un medio de comunicación diferente de la correspondencia postal, con sus propios métodos y convenciones. Es mucho más cómodo y eficaz usar la posibilidad de citar el mensaje original y responder así:

> el lunes día 20
> ¿Os viene bien?

Estupendo, te esperamos,

Un abrazo,

Res Ponderora

Lo que no tiene ningún sentido (y lo que la mayoría de la gente hace, por desconocimiento del medio) es devolver el mensaje enterito al remitente:

Estupendo, te esperamos.

Un abrazo,

Res Pondedora

> Hola, Res:
> como te dije por teléfono, el lunes día 20 estaré por allí cerca y pensaba pasarme a veros, ¿Os viene bien?
> Saludos,
> Yoel Querremito

Hacer eso es tan absurdo como responder una carta devolviéndosela al remitente, tras escribir nuestra respuesta en el margen... Y además es más más lento y caro para todos.

Por favor, si no quieres hacer uso de la posibilidad de citar partes del mensaje original en tu respuesta, bórralo por completo. Si no usas esa posibilidad nunca, dile a tu programa de correo-e que no conserve el mensaje al que respondes.

7. Usa formatos públicos para los archivos adjuntos

A veces es imprescindible adjuntar un archivo (un documento con un informe, por ejemplo). Lo que la mayoría de los usuarios desconoce es que muchos formatos de archivo no son públicos ni universales sino secreto de las empresas que los inventaron (como el formato de los documentos del programa Word de Microsoft. Esto quiere decir que sólo esa empresa tiene la información sobre cómo grabar y abrir dichos documentos.

Cuando le envías a alguien un documento en un formato secreto es como si le enviaras un libro con un tipo de letra deformada que sólo pudiera ser leída con una lupa especial que hubiera que comprar precisamente a la empresa inventora de dicho tipo de letra... ¿No te parece más sensato usar un tipo de letra normal que todo el mundo pueda leer?

Explicar en detalle las implicaciones técnicas y sociales de este asunto escapa de la finalidad de esta página. Si tienes interés en profundizar en ello, podrás encontrar mucha información y bibliografía en la red.

¿Qué hacer? Es muy sencillo: Antes de enviar un documento de texto, que es el caso más frecuente, dile a tu programa que lo grabe o exporte en un formato público. Estos son los más habituales:

  • TXT: Se conserva sólo el texto, sin ninguna información sobre su aspecto o disposición, así como los finales de párrafo y los saltos de tabulación.
  • HTML: Se conserva la información estructural (títulos), el aspecto de las letras y los párrafos, las tablas y las imágenes (en archivos aparte). No se conserva la división en páginas. Este es el formato usado en las páginas de Internet.
  • RTF: Se conserva toda la información de estructura, aspecto y maquetación. Puede que no se conserve la información de aspecto que sea muy específica del programa con el que se escribió el documento original.
  • PDF: Se conserva el aspecto prácticamente exacto del documento tal cual quedaría una vez imprimido. No puede ser modificado después salvo con el uso de programas especiales.
  • ODT: Este es el formato para documentos de texto del estándar OpenDocument utilizado entre otros por los programas libres y gratuitos OpenOffice y AbiWord.

Si tienes que enviarnos otro tipo de documentos (hojas de cálculo, presentaciones...) te sugerimos que utilices también el formato público y libre de OpenOffice.

8. Usa el correo-e con moderación

Si dispones de una conexión ADLS muy rápida por la que pagas una cantidad fija mensual puede que termines olvidando que hay gente que se conecta a la red de otras maneras (con un módem telefónico convencional, con un lento teléfono móvil GSM, con una tarjeta GPRS, con un acoplador acústico desde un teléfono público, en un locutorio, en un cibercafé...); gente que no siempre puede ir tan rápido como tú y que además debe pagar por el tiempo de conexión o por la cantidad de información transmitida y recibida.

Por todo ello es una muestra de cortesía limitar el uso del correo-e a lo imprescindible, y es una prueba de educación preguntar antes de enviar un mensaje con archivos adjuntos de cierto tamaño.

9. No escribas en mayúsculas

Una convención del correo-e es que las mayúsculas se usan para gritar (Sí, PARA GRITAR, COMO ESTOY HACIENDO AHORA PRECISAMENTE).

Por favor, escribe en voz baja, es decir, usando las mayúsculas sólo donde las normas del idioma obliguen.

Gracias por tu paciencia

Intentamos comprobar nuestro buzón de correo-e una vez por semana, pero no siempre nos es posible.

Ten en cuenta que no disponemos de una conexión permanente a la red; ni siquiera de línea telefónica. Nuestro punto de conexión habitual es la biblioteca pública del pueblo, donde el acceso es gratuito pero en horario limitado y en turnos breves. En caso de necesidad debemos pagar el tiempo de conexión en un locutorio.

Por tanto cuando nos escribas no esperes una respuesta pronta. Si se trata de un correo-e urgente y quieres asegurarte de que lo recibimos cuanto antes, envíanos por favor un mensaje de texto a nuestro teléfono para advertirnos.

Nuestra dirección

Bueno, puesto que has leído con tanta atención todo lo anterior, ya puedes tomar nota de nuestra dirección: contacto arroba fincasantmiquel punto es.

¿Cómo dices? ¿Que eso no parece una dirección? Como has leído hace un momento, no es aconsejable incluir direcciones de correo-e en páginas de Internet. ¿Una ayudita? Sustituye «arroba» por el signo de la arroba y «punto» por un punto; luego junta todo quitando los espacios y ya está, ya tienes nuestra dirección... ahora, como ya sabes, trátala con cortesía.

Esperamos tu mensaje.


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Fecha de creación: 2006-06; fecha de la última actualización: 2009-01-18.

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