La finca

“Vamos a la finca”, dicen los amigos que en los últimos años han venido a visitarnos y a participar de la actividades de la finca Sant Miquel. Así que con «la finca» nos hemos quedado.

A unos 6 km de Alcalà de Xivert (Castellón), desde 2003, cuando iniciamos en ella nuestra aventura, las posibilidades de la finca y de los que la habitamos han ido transformándose. La consolidación de la sequía y el reconocimiento de nuestras limitaciones, nos han llevado a reubicarnos y a asumir la gestión de Mas del Riu.

Seguimos, por supuesto, con las ocupaciones de siempre: tratamos de recuperar, para nuestra pequeña huerta y frutales de autoconsumo, los buenos saberes campesinos y las formas de cultivar tradicionales, mejorándolas con las actuales técnicas de agricultura ecológica (sin plaguicidas ni abonos químicos); hacemos semanalmente nuestro pan en el horno de leña; obtenemos los huevos de nuestras gallinas, criadas en libertad; y compartimos nuestra vida con unos fieles amigos: nuestros perros y nuestros burros.

Intentamos causar el menor impacto posible con nuestra actividad. Por ello optamos por la simplicidad, las tecnologías sencillas, la autoconstrucción, la economía de recursos y la escala humana en todo lo que hacemos. Utilizamos la energía del sol para producir electricidad y para calentar el agua, y aprovechamos los residuos orgánicos mediante el compostaje.

Nosotros

El núcleo familiar propiamente dicho lo formamos‭ ‬Jaime y Mónica,‭ ‬con nuestros hijos.‭ ‬Además de nosotros,‭ ‬por la finca circulan‭ ‬otras personas del entorno familiar cercano,‭ ‬amigos y voluntarios que en ocasiones permanecen aquí largas temporadas colaborando en distintas tareas.‭

Hemos elegido vivir lo que para algunos es una vida diferente.‭ ‬Diferente,‭ ‬es cierto,‭ ‬de la de muchos de nuestro entorno,‭ ‬pero no tan diferente de la de muchas otras personas de todo el planeta que quizá no puedan elegir.‭ ‬Nosotros sí hemos podido elegir y‭ ‬hemos optado por‭ ‬volver a la tierra,‭ ‬intentando aunar nuestra vida y nuestro trabajo.‭ ‬Nuestra formación académica‭ (‬de capataz agrícola e ingeniera agrónoma‭) ‬responde a una auténtica vocación de trabajar y vivir en el campo.‭

Los valores que nos animan en nuestro trabajo y en nuestra vida no son nada originales‭; ‬afortunadamente son compartidos por muchas personas sensibilizadas con la Vida en todas sus manifestaciones,‭ ‬con la justa distribución de los recursos y las oportunidades.‭ ‬Todas estas personas formamos como una red,‭ ‬una gran tela de araña‭ (‬apenas visible pero muy resistente‭) ‬que se entreteje y relaciona con toda la gran‭ «‬Comunidad de Vida‭» ‬de la que formamos parte.‭